Tengo Cistitis

- Categorías : Blog

¿QUÉ ES UNA DISBIOSIS VAGINAL?

La disbiosis vaginal puede presentarse en situaciones donde hay cambios inmunitarios (propios del huésped y por infección), cambios hormonales o de contacto, como sucede en el embarazo, la terapia de reemplazo hormonal, el uso habitual de espermicidas, cambios en la higiene íntima, uso de anticonceptivos orales o dispositivos intrauterinos. También es habitual en cuadros de inmunosupresión, en las diabetes mal controladas y durante el uso de antibióticos y glucocorticoides. 

El estrés crónico, que implica un aumento sostenido del cortisol y cambios en  la inmunidad, puede provocar tanto una disbiosis vaginal como una disbiosis intestinal y contribuir así a la perpetuación del problema. Paralelamente, la “western diet” rica en grasas de baja calidad, azúcares, sal y excesos de aditivos, provoca una ambiente inflamatorio y  disbiosis intestinal que también puede favorecer a posterior una infección vaginal.

Los síntomas más habituales en una disbiosis vaginal suelen ser:  inflamación en la mucosa vaginal, aumento en la secreción vaginal con un aspecto similar al del requesón, ya que el color es blanquecino y la textura es grumosa. También se presenta, picor, quemazón, disuria y puede haber lesiones cutáneas en el periné y en la vulva. 

Las vulvitis pueden tener causas alérgicas e irritativas de contacto, mientras que las vulvovaginitis pueden ser debidas a:

Candidas (albicans, glabrata, tropicales, parapsilosis, kruise..)

Bacterias ( gardnerella y, mobiluncus, bacteroides spp..)

Trichomona vaginalis

Si no se tratan correctamente las infecciones a repetición, pueden generarse complicaciones como abscesos, enfermedad inflamatoria pélvica, alteraciones en la menstruación, embarazo ectópico, infertilidad. Por esta razón se debe actuar en la prevención y realizar el tratamiento farmacológico correcto.

¿PORQUE ES IMPORTANTE MANTENER LA MICROBIOTA VAGINAL EN EQUILIBRIO? 

La vagina humana conforma un ecosistema equilibrado en el que cohabitan una población dinámica y compleja de bacterias.

Esto es debido a que la mucosa vaginal está recubierta por una secreción que es rica en nutrientes, lo que facilita la colonización de la cavidad por las mencionadas bacterias.

A esta población de microorganismos que viven de manera natural y sin causar daño en dicha región se le denomina microbiota vaginal.

La mayoría de los componentes de la microbiota vaginal son típicos del hábitat intestinal, aunque en proporciones muy diferentes.

En la vagina predominan las especies de lactobacilos (Lactobacillus), de manera casi exclusiva

De hecho, las especies más habituales son cuatro (Lactobacillus crispatus, Lactobacillus jensenii, Lactobacillus gasseri y Lactobacillus iners) que son relativamente específicas de esta zona corporal

Estos lactobacilos son los principales responsables del mantenimiento del ecosistema vaginal gracias a las funciones beneficiosas que ejercen:

Forman una capa protectora que impide el asentamiento de microorganismos que pueden ser perjudiciales.

Inhiben el crecimiento de microorganismos dañinos mediante la producción de distintos compuestos antimicrobianos.

Generan sustancias que ayudan a mantener el pH vaginal en rangos de acidez, lo que sirve como mecanismo de defensa.

Colaboran estrechamente con el sistema inmunitario para una correcta respuesta inmune.

CONSEJOS:

*CUIDAR LA HIGIENE GENITAL, ESPECIALMENTE DESPUÉS DE LAS RELACIONES SEXUALES.

*NO RETENER LA ORINA NI EL DESEO DE ORINAR.

*ORINAR TRAS CADA RELACIÓN SEXUAL.

*UTILIZAR ROPA DE ALGODON HOLGADA

*AUMENTAR LA INGESTA DE LÍQUIDOS

*COMPLEMENTAR LA DIETA CON SUPLEMENTOS A BASE DE ARÁNDANO ROJO AMERICANO,D-MANOSA Y VIT.C.

Share

Añadir un comentario