Omegafort omega-3 EPAscc 60 capsulas
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Omegafort omega-3 EPAscc 60 capsulas

Omegafort omega-3 EPAscc 60 capsulas ayuda a controlar los triglicéridos y al sostenimiento de la salud integral.

12,90 € (impuestos inc.) 11,73 € (impuestos excl.)
Impuestos incluidos

Omegafort omega-3 EPAscc 60 capsulas ayuda a controlar los triglicéridos y al sostenimiento de la salud integral.

 

 

 

 

 

Promoción y mantenimiento de una buena salud integral a lo largo de la vida


Según la FAO, la dieta y la nutrición tienen un papel determinante en la prevención de las enfermedades no comunicables, que son la principal causa de enfermedad en el mundo.

Mejorar la nutrición y los niveles de actividad física en las personas adultas y en la tercera edad reduce el riesgo de enfermedades crónicas y de mortalidad o discapacidad. (http://www.fao.org/DOCREP/005/AC911E/ac911e06.htm#bm06.1:)

Por lo tanto, para poder gozar de una vida plena, y de una buena salud integral, es necesario tener unos hábitos higiénico-dietéticos lo más saludables posible, basados en una alimentación equilibrada, un ejercicio físico adecuado a cada grupo de edad y el abandono de hábitos tóxicos como el tabaco y el alcohol.

La dieta occidental ha ido evolucionando hacia los hábitos dietéticos de los países anglosajones abandonando progresivamente las prácticas saludables de la dieta mediterránea. Ello ha conllevado un incremento en el consumo de grasas saturadas a expensas de las grasas insaturadas y un déficit en el consumo de EPA y DHA que actualmente pueden considerarse “esenciales” ya que son necesarios para el buen funcionamiento de nuestro organismo. Si el consumo de alimentos que contienen estos ácidos grasos omega-3 de cadena larga es insuficiente es aconsejable obtenerlos a través de suplementos alimenticios.

 

 

 

Una dieta equilibrada consta de hidratos de carbono (glúcidos), proteínas y lípidos (grasas), además de minerales, vitaminas, otros oligoelementos y agua.

Entre ellos hay algunos que se denominan esenciales, lo que significa que nuestro organismo no los puede sintetizar y, como son necesarios, deben incorporarse con la dieta, como son: diferentes aminoácidos (constituyentes de las proteínas) y los ácidos grasos esenciales (constituyentes de los lípidos o grasas).

Hay dos tipos de ácidos grasos, los insaturados, que aportan beneficios saludables al organismo, y los saturados, que si se consumen en exceso aumentan el colesterol y perjudican el sistema cardiovascular.

Los ácidos grasos insaturados se clasifican en monoinsaturados y poliinsaturados y están presentes principalmente en el reino vegetal y en el pescado azul. Los ácidos grasos saturados se encuentran principalmente en la grasa de origen animal y en sus productos derivados.

Los ácidos grasos poliinsaturados pueden clasificarse en omega-3, omega-6 y omega-9. Algunos de estos ácidos grasos omega-3 y omega-6, los de cadena corta, se consideran esenciales y se deben incorporar a la dieta a través de los alimentos o con suplementos alimenticios, cuando estos no los aportan en cantidad suficiente. El resto de ácidos grasos los puede sintetizar el propio organismo y no son imprescindibles en la dieta.

Los ácidos grasos omega-3 pueden clasificarse a su vez en:

  • omega-3 de cadena corta, que se encuentran principalmente en los aceites de origen vegetal, el representante es el ALA (ácido alfa-linolénico).
  • omega-3 de cadena larga, que se encuentran principalmente en el pescado azul y cuyos representantes son el EPA (ácido eicosapentaenoico)y el DHA (ácido docosahexaenoico).

Estos dos ácidos grasos son los más importantes por sus beneficios en nuestro organismo, ya que aportan protección cardiovascular y del sistema nervioso, así como protección del estado general de salud.

 

El EPA (ácido eicosapentaenoico) es un ácido graso omega-3 de cadena larga (>20 carbonos) que se encuentra presente principalmente en los pescados grasos como el salmón, la anchoveta y otros pescados azules.

Las recomendaciones actuales para el consumo de EPA en la población general se sitúan en 500 mg/día. Sin embargo, su consumo en la dieta occidental es deficitario, por lo que se recomienda su aporte mediante suplementos cuando sea necesario.

Las propiedades del EPA para el mantenimiento de la salud se basan principalmente en su actividad beneficiosa para el sistema cardiovascular, ayudando a proteger al sistema circulatorio frente a dos de los principales factores de riesgo silenciosos asociados a la salud del corazón, la hipertensión arterial y las dislipemias.

El EPA proporciona los siguientes beneficios para la salud:

  • Ayuda a proteger de enfermedades cardiovasculares y metabólicas.
  • Reduce los procesos inflamatorios subyacentes a estas patologías.
  • Regula la respuesta inmunológica.
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